EL PORQUÉ DE LAS TIC EN EDUCACIÓN
El computador electrónico fue inventado a mediados del siglo pasado; el computador personal llegó al mercado después de 1975; e Internet se hizo público y la Web comenzó a enriquecerse a mediados de la década de los 90. Esos grandes hitos están entre los más visibles de la revolución que han experimentado las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los últimos 60 años. Esa revolución ha ido acompañada, y ha sido impulsada, por una reducción dramática, sin precedente en la historia de las tecnologías, en los costos de manejar, guardar y transmitir información.
Desde hace varias décadas se comenzó a especular sobre el impacto que la revolución en las TIC podría tener en la educación, en todos sus niveles. Esa especulación, y los múltiples ensayos que la siguieron, se han convertido en los últimos años, especialmente a partir del desarrollo de la Web, en un gran movimiento que está transformando la educación en muchos lugares del mundo desarrollado.
Infortunadamente, no se ha cumplido una de las predicciones de la especulación inicial, a saber: que la revolución de las TIC permitiría a los países en desarrollo mejorar sus sistemas educativos a pasos agigantados, hasta alcanzar a los de los países ricos. Por el contrario, lo que se observa en años recientes es un aumento en la brecha entre la típica escuela latinoamericana y la típica escuela en muchos países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos)
Eso no tiene necesariamente que ser así: los gobiernos de América Latina tienen ahora la gran oportunidad de transformar sus sistemas educativos; de mejorar la calidad de sus escuelas; de reducir la inequidad en las oportunidades que se ofrecen a los jóvenes de los diferentes estratos socioeconómicos de sus países; y de preparar a su población para los retos que entraña la economía globalizada, muy competitiva, de la sociedad del conocimiento característica del siglo XXI.
Los cambios tecnológicos en los microprocesadores y en los dispositivos de memoria digital, así como el aumento de capacidad de transmisión de información en fibra óptica y en sistemas inalámbricos y, la disponibilidad de muchísimos recursos gratuitos en la Web han reducido los costos de aprovechamiento del potencial de las TIC en la educación a niveles no soñados por educadores o gobernantes hace sólo 10 años.
Este artículo expresa la posición de la FGPU y de Eduteka sobre las razones por las que se hace urgente aprovechar esta oportunidad que se presenta a las naciones de América Latina para transformar su educación; y pretende servir de material de información y persuasión para argumentar con solidez este tema ante directivos educativos, gobernantes y legisladores.
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UNA RAZÓN BÁSICA
La pobreza de recursos educativos en la mayoría de las escuelas latinoamericanas es bien conocida. En particular, la escasez de materiales en sus bibliotecas es una de las más serias limitaciones para la formación de niños y jóvenes de los sectores menos favorecidos económicamente. Esa carencia podría resolverse con una dotación mínima de computadores con acceso a Internet de banda ancha en las bibliotecas escolares. La gran cantidad de libros, revistas, periódicos, diccionarios, enciclopedias, mapas, documentos, videos, muchísimos de ellos gratuitos y con capacidad de multimedia, justifican una inversión inicial en dotación e instalación de equipos y un gasto de sostenimiento cuyo valor sería marginal si se lo compara con el gasto educativo de cualquier país latinoamericano. El acceso a Internet permitiría, además, una cantidad de experiencias educativas nuevas como visitas a museos de arte y de ciencias, acceso a laboratorios virtuales, viajes virtuales a ciudades o regiones remotas, utilización de software educativo interactivo, etc.
Ese esfuerzo de dotación general a las bibliotecas escolares traería importantes cambios a las instituciones educativas, abriría las puertas de un nuevo mundo para sus estudiantes y ayudaría a mejorar la calidad de la educación latinoamericana.
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DOS RAZONES FUNDAMENTALES
Pero existen dos razones muy importantes por las que los gobiernos deben ir mucho más allá de dotar las bibliotecas escolares con acceso a la Web (ver gráfica).
Por una parte, debido precisamente a los múltiples cambios originados por la revolución de las TIC, las competencias requeridas a los graduados de los sistemas escolares de América Latina han cambiado. Y esos sistemas escolares deben atender esas nuevas demandas para que los jóvenes que pasan por ellos estén mejor habilitados para llevar una vida personal, productiva y cívica valiosa en el siglo XXI.
Además, las TIC, con toda la gama de herramientas de hardware y software que contienen, convertidas en herramientas de la mente, usadas para potenciarla, facilitan la creación de ambientes de aprendizaje enriquecidos, que se adaptan a modernas estrategias de aprendizaje, con excelentes resultados en el desarrollo de las habilidades cognitivas de niños y jóvenes en las áreas tradicionales del currículo.
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ExperTICia
Proponemos llamar experTICia a la condición de una persona competente en las nuevas demandas de formación originadas en la revolución de las TIC, demandas que, como ya se dijo, deben ser atendidas por cualquier sistema escolar de calidad contemporáneo.
La experTICia incluye unas competencias relacionadas con el hardware y el software; otras relacionadas con los contenidos de la información y las comunicaciones; y un tercer tipo que enlaza las dos anteriores con capacidades intelectuales de orden superior.
Las primeras implican un conocimiento de los conceptos fundamentales de las TIC y la habilidad en el uso de sus diversas herramientas.
Los conceptos fundamentales son las bases sobre las que se construyen las TIC; el computador, las redes, los sistemas de información, la representación digital o binaria de la información, los modelos, el pensamiento algorítmico y la programación son algunos de ellos [1]. Si las TIC no evolucionaran, el conocimiento de estos conceptos sería innecesario; bastaría saber usar los equipos y el software; pero las TIC cambian permanentemente y una buena comprensión de sus fundamentos permite estar preparado para las innovaciones y adaptarse rápidamente para aprovechar las nuevas oportunidades.
La lista de habilidades requeridas en el uso del hardware y el software cambia frecuentemente, según aparecen nuevos productos y nuevas aplicaciones. Entre las más importantes hoy, tendríamos: instalación del computador, uso de las funciones básicas del sistema operativo, uso del procesador de texto, uso de un sistema de presentación multimedia, conexión a una red, uso de un navegador para buscar recursos en la Web, uso de sistemas de correo o de comunicación con otros [2], uso de una hoja de cálculo, uso de un manejador de bases de datos, uso de cámaras digitales de fotografía y video, uso de algunos servicios de la Web 2.0, etc.
El conocimiento de los conceptos fundamentales de las TIC y las habilidades en el uso del hardware y del software componen la primera parte de la experTICia. La segunda, está relacionada con el uso y la producción de los contenidos de la información, tanto en la Web como en los medios digitales en general.
Como se dijo antes, la mayoría de los latinoamericanos se ha educado sin acceso a una cantidad siquiera apreciable de fuentes de información y conocimiento: libros, revistas, diarios, enciclopedias, etc. En la nueva realidad, el acceso a la Web con su inmensa cantidad de recursos valiosos y, al mismo tiempo, de material inútil y basura, exige el desarrollo de una primera competencia nueva: la de manejo de información (CMI); que capacita al joven para definir el problema de información que enfrente, escoger, ejecutar y refinar su estrategia de búsqueda, juzgar la validez de las fuentes de la información obtenida y procesar esa información.
Además, ante la creciente avalancha producida por la gran cantidad de medios y mensajes mediáticos a la que está expuesto el ciudadano normal, se requiere el desarrollo de otra competencia nueva: el Alfabetismo en Medios; se trata de la comprensión de cómo se construyen los mensajes que contienen, para qué propósitos, usando cuáles herramientas; se trata de aprender a examinar cómo diferentes individuos interpretan los mensajes de manera diferente, cómo se pueden incluir o excluir ciertos valores y puntos de vista, cómo los medios pueden influir en creencias o comportamientos; se trata no solo de aprender a recibir los mensajes críticamente, sino de aprender a producirlos y a emitirlos.
Tanto la CMI como el alfabetismo en medios demandan una lectura y una escrituradiferentes a las tradicionales: son multimediales (con sonido e imagen), son hipertextuales (con enlaces que permiten navegar entre varios textos), son interactivas, contienen íconos e información gráfica; implican, en fin, un nuevo alfabetismo.
Además, estas competencias relacionadas con el uso y la producción de contenidos de información exigen una comprensión de los asuntos éticos y legales implicados en el acceso a la información y en su utilización, como el plagio y los derechos de autor.
La experTICia incluye un tercer tipo de competencia que liga las TIC y las competencias hasta aquí enunciadas con las capacidades intelectuales de orden superior. Esta inclusión se manifestó, talvez por primera vez, en el informe “Being Fluent with Information Technology” del Consejo Nacional de Investigación de los Estados Unidos, en 1999. Ellos incluyeron, entre otras, las que llaman razonamiento sostenido, manejo de complejidad y prueba de soluciones. Un informe más reciente, “Evaluación de las Competencias del Siglo XXI: el panorama actual” (pdf, 460Kb), de junio de 2005 se refiere a cómo países tan diversos como el Reino Unido, Finlandia, Singapur, Israel y Corea del Sur están tratando la experTICia como una de las áreas de competencia centrales en sus currículos nacionales y “artículos que emanan de (sus) Ministerios de Educación y organizaciones aliadas trazan un enlace explícito entre las TIC y capacidades intelectuales de orden superior”. Muy recientemente, los nuevos estándares de TIC para estudiantes de los Estados Unidos, preparados por ISTE incluyen “competencias de creatividad, innovación, investigación, pensamiento crítico, solución de problemas, toma de decisiones, entre otras”, con el uso de herramientas y recursos digitales apropiados”.
Como se dijo antes, el desarrollo de todas estas competencias que hacen parte de la experTICia, es ahora una función crítica de cualquier sistema educativo de calidad.
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AMBIENTES DE APRENDIZAJE ENRIQUECIDOS
Pero, como también quedó dicho atrás, hay otra razón muy importante para que los gobiernos se comprometan en la incorporación masiva de las TIC en sus sistemas escolares: las TIC, bien aprovechadas, tienen el potencial de enriquecer muchísimo y a bajo costo los ambientes de aprendizaje en los que se educan niños y jóvenes latinoamericanos. Y esos ambientes enriquecidos permitirían niveles de aprendizaje y de desarrollo de competencias mucho más elevados que los que existen hoy. Los costos de los computadores, de sus equipos periféricos, como escáneres o impresoras, y de muchos dispositivos digitales como cámaras, sensores, sondas, agendas, teléfonos celulares, etc., que funcionan con los computadores o en lugar de ellos, han bajado dramáticamente. Empiezan a verse ya programas pilotos con computadores diseñados especialmente para uso escolar, con precios entre 170 y 300 dólares, como el XO de la Fundación “One laptop per child (OLPC)” (un portátil por niño) o como el Classmate de Intel. Esos equipos traen incorporados varios dispositivos valiosos, tienen especificaciones técnicas apropiadas para el uso escolar y vienen con una serie de programas de software suficientes para gran variedad de aplicaciones.
La propuesta de los fabricantes de estos equipos es llegar a la situación “uno a uno”; un computador por cada niño o joven; e, idealmente, un computador cuyo usuario pueda tenerlo y usarlo tanto en la institución educativa como en su casa.
Pero ¿Por qué se querría llegar a esa situación de “uno a uno”? ¿no sería suficiente tener unas pocas aulas o laboratorios de computadores a donde los estudiantes vayan a desarrollar las competencias propias de la experTICia? Porque el “uno a uno” ofrece muchísimas ventajas: mediante su propia memoria o mediante el acceso a la Web, puede reemplazar libros, manuales o textos, diccionarios, enciclopedias, cuadernos o libretas y demás productos de papel para todas las materias que hoy requiere cualquier estudiante para el plan de estudios; además, un equipo como el XO ofrece cámara fotográfica, micrófono, parlantes y otras facilidades de comunicación; pero lo más importante es que el software que trae incorporado el equipo y su acceso a Internet permiten convertirlo en herramienta de la mente. David Jonassen, en un artículo sobre ese concepto, dice que “las herramientas de la mente son aplicaciones de los computadores que, cuando son utilizados por los estudiantes para representar lo que saben, necesariamente los involucran en pensamiento crítico acerca del contenido que están estudiando”. Un ejemplo clásico, presentado por el mismo Jonassen, es el uso de Bases de Datos; la organización de una información, que puede haber sido obtenida por el estudiante o suministrada por el docente, en la forma de una Base de Datos sobre la que pueden efectuar después consultas específicas, necesariamente involucra al estudiante en razonamiento analítico y le exige pensar acerca de relaciones causales entre ideas. Jonassen nos presenta varios grupos de aplicaciones de los computadores que representan diversos tipos de herramientas de la mente: de organización semántica, de modelado dinámico, de interpretación de información, de construcción de conocimiento y de conversación y colaboración.
Solo cuando se llega a una situación de “uno a uno” pueden los estudiantes usar el computador todo el tiempo y para todas las áreas o materias como herramientas de la mente. En la situación convencional de aulas o laboratorios de cómputo, aún en las instituciones educativas en las que se llega a relaciones de 10 estudiantes por computador, es muy difícil avanzar más allá de una experTICia aceptable. El número limitado de horas en las que el estudiante puede usar los equipos dificulta mucho un progreso mayor.
Quizá por una coincidencia afortunada, estos computadores potentes y muy económicos, están disponibles en esta época, cuando hay más reconocimiento del potencial de la pedagogía constructivista, basada en estrategias de aprendizaje activo, como la mayor potenciadora del aprendizaje de los estudiantes. En las últimas décadas, se ha venido acumulando un consenso creciente sobre las teorías relacionadas con el aprendizaje humano; una buena expresión de ese consenso está contenida en el libro“Cómo aprende la gente” de la Academia Nacional de Ciencias de los EE.UU. La aplicación de esas teorías, empleando las TIC como herramientas de la mente, permite la creación de ambientes enriquecidos, donde los estudiantes pueden construir su propio conocimiento más rápida y más solidamente.
Esos ambientes de aprendizaje, enriquecidos mediante el uso generalizado de las TIC, son lo que realmente pueden transformar la calidad de la educación.
NOTAS DEL EDITOR:
[1] Being Fluent with Information Technology, documento publicado por la editorial de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos(NAP)http://www.nap.edu/catalog.php?record_id=6482
[2] Herramientas de comunicación como Chat, Messenger, Skype, redes sociales (facebook, mySpace, Hi5, tagged, etc).
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Las TIC en la educación: más allá de las herramientas
En el mundo contemporáneo, donde gracias a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) emerge cada día una nueva innovación, la educación se enfrenta al reto de utilizar apropiadamente estas herramientas y vincularlas de manera efectiva y con sentido a los procesos de enseñanza-aprendizaje.
A pesar que existen algunos escépticos que consideran innecesaria la inserción de recursos digitales en las escuelas, otro grupo de personas considera que dichos instrumentos proporcionan grandes fortalezas para el desarrollo de competencias en las instituciones educativas. Desafortunadamente, parte de los incrédulos ante la tecnología en la educación son maestros, por lo que se debe buscar la manera para incluir a aquellos maestros que no están preparados para el cambio vertiginoso.
Un ejemplo de estas herramientas son las comprendidas dentro de la Web 2.0, una faceta de la Red que se concentra en la participación del usuario y en los contenidos que este produce. Dicha arista de Internet, puede ser muy bien aprovechada y orientada por los educadores para potenciar las habilidades que requieren sus estudiantes para su futuro: resolución de problemas, pensamiento crítico, toma de decisiones, por sólo mencionar algunas.
Del mismo modo, para que dichas estrategias puedan ser llevadas a cabo, es necesaria la infraestructura y conectividad que haga posible establecer los canales de comunicación profesor- estudiante, profesor-profesor, estudiante-estudiante. Esto, sin dejar por fuera a los padres de familia. Para lograr lo anterior, se sugiere crear un ambiente que le facilite a toda la comunidad entender el cambio por el que atraviesa la educación tradicional, donde el aula escolar se extiende hacia el exterior y debe estar acorde con las nuevas generaciones.
Los actores educativos y sus roles también necesitan cambios en los paradigmas para lograr una educación activa y creativa que impulse nuevos retos de formación y actualización. Más allá de tal o cual recurso, es importante reflexionar sobre las necesidades de los estudiantes y hacia dónde apuntan los planes educativos digitales. ¿Qué metodología utilizar? ¿Cuáles son las mejores actividades didácticas? ¿Qué ambientes son los apropiados para estimular el aprendizaje? Son un ejemplo de los interrogantes que deben ser resueltos antes de abordar un currículo digital.
Es el momento para acercarse a una ruta de uso y apropiación de las tecnologías de la información que permita crear criterios y adquirir el compromiso de avanzar en procesos pedagógicos, que respondan a la calidad educativa y faciliten a los estudiantes crear mejores vínculos con sus profesores en estos nuevos elementos tecnológicos que hacen parte de la vida diaria.
Desde esta perspectiva, las tecnologías de la información y la comunicación se convierten aliadas positivas para fortalecer la investigación y el conocimiento en proyectos donde la enseñanza y el aprendizaje se centran en el estudiante. Esto, implica una transformación de las metodologías educativas en donde los profesores necesitan comprender la necesidad de unirse a los cambios con el fin de establecer mejores condiciones de aprendizaje en los estudiantes, a través del aprovechamiento de las TIC. Más allá de herramientas y recursos, este tipo de sinergias son ideales para propiciar en los profesores dinámicas innovadoras que mejorarán su desempeño como docente.
Imagen tomada del siguiente enlace:
http://cache1.asset-cache.net/xc/AA041860.jpg?v=1&c=NewsMaker&k=2&d=EDF6F2F4F969CEBD519C1C1EAC98F6269269EFA517FE9463CD1BDAEA2E735A6E
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Texto redactado por:
Jhon Alexander RotawiskyFormador Regional Sur Occidente
Alianza Fundación Telefónica – Corporación Colombia Digital
alex.fr@colombiadigital.net
www.colombiadigital.net
Jhon Alexander RotawiskyFormador Regional Sur Occidente
Alianza Fundación Telefónica – Corporación Colombia Digital
alex.fr@colombiadigital.net
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Educar con el uso de las TIC
El uso de las tecnologías de la informática y las telecomunicaciones (TIC) es la llave maestra que tiene hoy la educación para abrirles las puertas del conocimiento a las nuevas generaciones. De esto han venido a hablar aquí, hasta el próximo viernes, los 300 expertos que participan en la 14 edición de Virtual Educa.
El certamen ha sido acogido con entusiasmo por los maestros que hicieron grandes filas para inscribirse en la que consideran una capacitación imperiosa. Entre tanto, unos 800 jóvenes se congregan en Plaza Mayor en un campamento donde la tecnología es el nuevo fuego ritual que los convoca.
Para Medellín, resulta muy significativo que la Organización de Estados Americanos (OEA) la haya elegido para presentar las experiencias más innovadoras sobre el uso de las TIC en las aulas de clase. Es un reconocimiento al interés y el liderazgo que la región le ha dado a la educación como motor de transformación social.
Educación, ciencia, cultura, tecnología, emprendimiento, innovación, forman el nuevo diccionario de prioridades de Medellín y Antioquia y con ellos se está potenciando el desarrollo regional y local.
Si no olvidamos de dónde venimos, como ciudad estigmatizada por el narcotráfico, será fácil reconocer cuánto hemos avanzado y lo que nos resta para posesionarnos bien en la sociedad del conocimiento.
Virtual Educa encaja entonces en este objetivo de hacer de las TIC un instrumento dinamizador y cualificador de la educación, sin olvidar el nuevo rol que deben tener los maestros.
Esto representa un gran reto para el Gobierno, las secretarías de Educación, facultades universitarias y normales, pues se requiere contar con nuevos maestros e instituciones capaces de producir el cambio, cuyos esbozos se observan en algunos ambientes educativos.
Si el énfasis es ahora en la calidad de la educación, luego de cumplir metas importantes en el campo de la cobertura, hay que cambiar de paradigma para que la práctica docente tradicional ceda el paso a la incorporación del computador con acceso a internet.
Las instituciones educativas tienen que impulsar y posibilitar los cambios que exige esta utilización de las TIC, empezando por la necesidad de reforzar el bilingüismo que haga posible acceder a contenidos de las principales universidades y centros de investigación.
Se trata de un cambio de chip incluso en la relación con el alumno, convertido en gestor de su propio conocimiento y donde el profesor se asume como un facilitador.
Además, en una sociedad interconectada, el aprendizaje rebasa los muros de las instituciones educativas y en una relación mediada por la tecnología se crean espacios abiertos para la enseñanza y el debate entre docentes, investigadores, estudiantes y sociedad, como lo planteó en una conferencia reciente el presidente del Massachusetts Institute of Technology (MIT),Rafael Reif.
Hoy en día son muchos los autodidactas que eligen el computador, con acceso a internet, para enriquecer sus conocimientos y de ahí la importancia de garantizar la accesibilidad a la red, con tarifas económicas, en todas las regiones, lo que ya está haciendo el Gobierno con las instituciones educativas, las cuales quedarán conectadas a internet casi en la totalidad de los municipios.
La forma de adquirir y compartir el conocimiento está sufriendo un cambio radical, por lo que esta era virtual exige, prácticamente, una nueva alfabetización como consecuencia de la forma en que la tecnología incide en la educación, al multiplicar las posibilidades de acceso a la información como nunca antes se había visto.
El certamen ha sido acogido con entusiasmo por los maestros que hicieron grandes filas para inscribirse en la que consideran una capacitación imperiosa. Entre tanto, unos 800 jóvenes se congregan en Plaza Mayor en un campamento donde la tecnología es el nuevo fuego ritual que los convoca.
Para Medellín, resulta muy significativo que la Organización de Estados Americanos (OEA) la haya elegido para presentar las experiencias más innovadoras sobre el uso de las TIC en las aulas de clase. Es un reconocimiento al interés y el liderazgo que la región le ha dado a la educación como motor de transformación social.
Educación, ciencia, cultura, tecnología, emprendimiento, innovación, forman el nuevo diccionario de prioridades de Medellín y Antioquia y con ellos se está potenciando el desarrollo regional y local.
Si no olvidamos de dónde venimos, como ciudad estigmatizada por el narcotráfico, será fácil reconocer cuánto hemos avanzado y lo que nos resta para posesionarnos bien en la sociedad del conocimiento.
Virtual Educa encaja entonces en este objetivo de hacer de las TIC un instrumento dinamizador y cualificador de la educación, sin olvidar el nuevo rol que deben tener los maestros.
Esto representa un gran reto para el Gobierno, las secretarías de Educación, facultades universitarias y normales, pues se requiere contar con nuevos maestros e instituciones capaces de producir el cambio, cuyos esbozos se observan en algunos ambientes educativos.
Si el énfasis es ahora en la calidad de la educación, luego de cumplir metas importantes en el campo de la cobertura, hay que cambiar de paradigma para que la práctica docente tradicional ceda el paso a la incorporación del computador con acceso a internet.
Las instituciones educativas tienen que impulsar y posibilitar los cambios que exige esta utilización de las TIC, empezando por la necesidad de reforzar el bilingüismo que haga posible acceder a contenidos de las principales universidades y centros de investigación.
Se trata de un cambio de chip incluso en la relación con el alumno, convertido en gestor de su propio conocimiento y donde el profesor se asume como un facilitador.
Además, en una sociedad interconectada, el aprendizaje rebasa los muros de las instituciones educativas y en una relación mediada por la tecnología se crean espacios abiertos para la enseñanza y el debate entre docentes, investigadores, estudiantes y sociedad, como lo planteó en una conferencia reciente el presidente del Massachusetts Institute of Technology (MIT),Rafael Reif.
Hoy en día son muchos los autodidactas que eligen el computador, con acceso a internet, para enriquecer sus conocimientos y de ahí la importancia de garantizar la accesibilidad a la red, con tarifas económicas, en todas las regiones, lo que ya está haciendo el Gobierno con las instituciones educativas, las cuales quedarán conectadas a internet casi en la totalidad de los municipios.
La forma de adquirir y compartir el conocimiento está sufriendo un cambio radical, por lo que esta era virtual exige, prácticamente, una nueva alfabetización como consecuencia de la forma en que la tecnología incide en la educación, al multiplicar las posibilidades de acceso a la información como nunca antes se había visto.
EDUCARSE EN CUALQUIER LUGAR Y EN CUALQUIER MOMENTO
Por CLAUDIA ZEA RESTREPO
Jefa del Proyecto 50 de la U. Eafit (para desarrollar las competencias de los docentes, para la innovación educativa).
Virtual Educa es el encuentro más importante de América Latina sobre incorporación de la tecnología en la educación e integra todo el análisis de las políticas públicas. Y reúne a los investigadores de las universidades que también están compartiendo experiencias sobre innovación educativa para transformar los procesos de aula, propuestas de producción de contenidos y sobre cómo cualificar el desarrollo profesional de los docentes.
Hoy disponemos de móviles, almacenamiento en la nube, multiplicidad de accesos a la información, y es el momento de repensar cómo se integran las tecnologías a la educación y cómo darle herramientas al docente para que acompañe esta transformación, cómo vincular a los directivos del sector educativo, que son claves, en este proceso, para poderles entregar a los alumnos conocimientos y ambientes que les permitan desarrollar sus competencias del siglo XXI.
Ya hay numerosas investigaciones sobre cómo debemos adelantar estos proyectos para desarrollar nuevas competencias y poder participar en una sociedad del conocimiento, en una economía globalizada. Y principalmente, cómo desarrollar la capacidad de aprender a aprender, para que cada persona pueda ser gestor de su propio conocimiento, de acuerdo con las necesidades actuales y futuras, y para que el estudiante pueda aprender en cualquier momento y en cualquier lugar.
Las TIC en la educación: opción más que obligación
Durante los últimos años ha cobrado particular relevancia el papel de las tecnologías en la educación.
Desde diferentes posturas se ha argumentado que la presencia de recursos tecnológicos en ambientes educativos contribuyen a mejorar la forma cómo se aprende. Sin embargo es de anotar que existe poca evidencia concreta que esto así sea. Es más la "onda" positivista frente a las posibles bondades de los recursos, que lo que se pueda en efecto haber comprobado.
En la década pasada, en Colombia se iniciaron programas masivos para la dotación de computadores en escuelas y acceso a Internet, con sus más y menos, sin duda tales iniciativas han permitido que miles de comunidades del país accedan a recursos TIC.
Ahora, ¿qué tanto han influido las TIC en mejorar las condiciones de aprendizaje de los estudiantes en las regiones? Tal vez no tengamos las respuesta, debido a la ausencia de estudios amplios, profundos y consistentes sobre la materia. Sin embargo las experiencias de éxito que se han identificado a pesar de ser aisladas, son fruto principalmente de esas iniciativas individuales de aquellos docentes que han encontrado en la creatividad y recursividad recursos para sacar el mejor provecho de los pocos o muchos recursos TIC con que cuentan en su entorno.
Por otro lado, tal pregunta podría responderse desde un enfoque de competencias basado en las pruebas que anualmente se aplican a los estudiantes. En este caso, aunque los resultados no dependen de forma directa del acceso a los medios tecnológicos, sí indica que estos han influido poco en mejorar el desempeño en áreas como lenguaje, ciencias o matemáticas. Solo para tener un referente, las pruebas PISA de lectura digital de jóvenes de 15 años, en las que Colombia participó, mostraron en forma muy evidente la pésima capacidad de los estudiantes en buscar información, analizar y hacer un uso pertinente de la misma. En pocas palabras, fluidez digital limitada. Que contradicción: más computadores en escuelas y hogares; y pobres desempeños en competencias básicas.
Pero entonces, ¿vale la pena seguir haciendo esfuerzos en mejorar las condiciones de acceso a la tecnología en ambientes educativos? Por supuesto, aunque no debe ser el único frente ni el más relevante. Lo que se requiere es acompañar a las comunidades educativas a entender que lo importante no es manejar computadores, desarrollar contenidos digitales o dictar clases a través de plataformas virtuales. Lo que se necesita comprender es que el mundo de hoy tiene unos pilares metodológicos básicos para funcionar y que algunos han llamado competencias del siglo XXI: aprender a aprender, aprender del otro y con el otro, adaptabilidad al cambio, creatividad y pensamiento crítico son algunas. Estas competencias se pueden adquirir sin computadores y otros cuantos más dispositivos, solo que estos en la época actual pueden ayudar a potencializarlas.
Se necesita concentrarse en el cómo y no tanto en el con qué. Las inversiones y esfuerzos deben estar centrados en acompañar a los docentes a crear espacios de aprendizaje, colaborativos, propositivos, críticos y estos pueden ser con o sin tecnología. O ¿es que acaso antes de Internet no existían maestros innovadores, apasionados e inspiradores?
Desde nuestra publicación digital gratuita: Aprender y educar con las tecnologías del siglo XXI les compartimos una serie de experiencias y reflexiones en torno al papel que juegan las TIC dentro y fuera de las aulas de clases, viéndolas como complementos e instrumentos de los procesos de enseñanza-aprendizaje.






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